lunes, 31 de octubre de 2011

La exagerada vida de Steve Jobs




"Aquellos electrodomésticos me han hecho más ilusión que cualquier otro utensilio de alta tecnología". Steve Jobs, alma de Apple, se refería así a la lavadora de su casa, que tardó ocho años en amueblar porque "solo se rodeaba de cosas que pudiera admirar", según su viuda, Laurene Powell. La elección de una lavadora europea (que tarda más, pero conserva mejor la ropa) sobre una estadounidense fue un debate familiar de semanas.

Walter Isaacson, expresidente de la cadena CNN y de la revista Time y autor de otras biografías de personajes como Einstein, Franklin y Kissinger, entrevistó a más de un centenar de familiares, competidores, adversarios y colegas del fundador y exjefe de Apple, fallecido el 6 de octubre. El resultado: Steve Jobs, una exhaustiva incursión por las luces y las sombras del personaje, que publica la editorial Debate.

Isaacson describe al padre del Mac, del iPod, del iPhone y del iPad como un tipo contradictorio, complejo, fuerte y arrogante, pero también sensible, vulnerable y de lágrima fácil. Un romántico que podía ser déspota y cruel; alguien que dividía el mundo en clasificaciones binarias, entre "iluminados y capullos".

En pleno proceso de creación del ordenador Macintosh, Jobs se quejó a un ingeniero de que el sistema operativo tardaba en arrancar. Pizarra en mano, calculó: si cinco millones de personas usaban Mac y tardaban 10 segundos de más en arrancar el ordenador cada día, aquello sumaba 300 millones de horas anuales, lo que equivalía a salvar 100 vidas cada año. "Si con ello pudieras salvar la vida a una persona, ¿encontrarías la forma de acortar el arranque en 10 segundos?", le inquirió al programador Larry Kenyon. El sistema acabó arrancando 28 segundos más rápido.

Quien no tuviera respuestas para Jobs tenía un problema. A los 13 años dejó de ir a la iglesia luterana. El pastor no supo qué contestar a por qué Dios permitía que en Biafra los niños murieran de hambre. No quiso tener "nada que ver con una adoración de un Dios así".

De sus padres adoptivos, Paul y Clara Jobs, el fundador de Pixar aprendió la importancia de terminar bien las cosas, "aunque no se vieran". Residían en una casa del arquitecto Joseph Eichler que, inspirado por Frank Lloyd Wright, construía espacios de diseño limpio y estilo sencillo. Aquella fue su visión para Apple. Lo importante era un buen diseño. Lo aplicó a los aparatos y a sí mismo. Sus apariciones con jersey negro de cuello de cisne son diseño de Issey Miyake. Le hizo un centenar. "Tengo suficientes para que me duren el resto de mi vida".

Sus obsesiones no solo eran estéticas y éticas, también dietéticas. Siempre experimentó dietas compulsivas. En una primera época solo se alimentaba de fruta y verdura. Después, tras leer Sistema curativo por dieta amucosa, de Arnold Ehret, abandonó los alimentos con almidón (arroz, cereales, pan, leche, grano...) y practicó prolongados ayunos. Jobs aseguraba que su dieta vegana evitaba la producción de mucosa y de olores corporales, por lo que no usaba desodorante y se duchaba una vez por semana. Ya con cáncer siguió dietas veganas, acupuntura y tratamientos que encontró por Internet. Medio sedado, rechazaba las máscaras de oxígeno porque su "diseño era horroroso".

La espiritualidad oriental y filosofía zen le acompañaron a lo largo de su vida. Vegetarianismo y budismo, meditación y espiritualidad, ácido y rock formaron sus años universitarios. De su paso por India se trajo la disentería. Meditaba por las mañanas, asistía como oyente a clases de física en Stanford, trabajaba en Atari y soñaba con crear su propia empresa. Cuando Apple salió a Bolsa, Jobs prefirió no recompensar a Daniel Lotkke, uno de sus mejores amigos de universidad, que estaba en Apple desde el inicio. El cofundador Steve Wozniak trató de remediarlo. Le propuso que le daría exactamente lo mismo que le diera él. "De acuerdo, yo voy a darle cero". A sus 25 años ya tenía 256 millones de dólares en el bolsillo. La actitud de Jobs hacia la riqueza resultaba algo compleja, escribe Isaacson. "Fue jipi antimaterialista, pero supo capitalizar los inventos de un amigo que quería regalarlos; un devoto del budismo que decidió que su vocación eran los negocios. Semejantes actitudes parecían entrelazarse en lugar de entrar en conflicto".

Los dibujos animados no escaparon a su perfeccionismo. "No sabría decirte el número de versiones que vi de Toy story antes de su estreno", recuerda Larry Ellison, fundador de Oracle y gran amigo de Jobs, ambos hijos adoptados. "Aquello se convirtió en una especie de tortura. Iba a su casa y veía la mejora del 10% de secuencias. Estaba obsesionado porque todo saliera bien, tanto la historia como la tecnología, y no quedaba satisfecho si no era la perfección absoluta". Hoy, Toy story se considera una de las grandes películas de la historia, y sus estudios Pixar tan revolucionarios en la industria cinematográfica como Apple en la tecnológica.

Pero también era un romántico. En el vigésimo aniversario de la boda con Laurene Powell la llevó donde se casaron, a Yosemite. "No sabíamos mucho el uno de otro", le escribió, "pero nos dejamos llevar por nuestra intuición: me hiciste flotar [...]. Mis pies nunca han vuelto a tocar el suelo". Aparte de los tres hijos con Powell, Steve Jobs tuvo una hija anterior, Lisa, de la que no se ocupó hasta los ocho años. Pilló a su entonces novia con otro y no se fiaba de su paternidad. También flirteó con Joan Baez, "porque había sido amante de Dylan", dice una amiga viperina. En su iPod, el genio llevaba toda la música de Bob Dylan y los Beatles.

Con la muerte en los talones, aumentó su creencia en Dios: "Quiero creer que hay algo que sobrevive [...]. Pero a lo mejor es como un botón de encendido y apagado [...]. Quizás por eso nunca me gustó poner botones en los aparatos de Apple".

Un tipo apasionado

- Jobs consta como uno de los dueños de 212 patentes en la Oficina de EE UU,

entre ellas las de las escaleras de las tiendas Apple, por su aspecto transparente.

- El virtuoso Yo-Yo Ma tocó en su casa un tema de Bach con un Stradivarius de 1733. "Tu interpretación es el mejor argumento que he oído nunca sobre la existencia de Dios", dijo Jobs.

- Coincidió en una cena con el rey Juan Carlos I. En una conversación apasionada, le explicó cómo sería la siguiente generación de ordenadores. Al rato, el Rey le garabateó algo en un papel. Le acababa de comprar un ordenador.


Fuente> EL PAIS


Internet consume el 2% de la energía mundial




Era algo que todos sospechábamos: la red Internet, que en los últimos años ha adquirido un tamaño cuyos inventores seguramente nunca sospecharon, es una voraz consumidora de energía. Cientos de miles de servidores, hubs, routers, modems y otros aparatos electrónicos indispensables para su funcionamiento devoran energía eléctrica, y muchos de ellos ni siquiera han sido diseñados para que resulten mínimamente eficientes. Justin Ma y Barath Raghavan, de la Universidad de California en Berkeley y del Instituto Internacional de Ciencias de la Computación respectivamente, realizaron un estudio que demuestra que internet consume el 2% de la energía mundial.

Los investigadores Justin Ma y Barath Raghavan, de la Universidad de California, Berkeley y el International Computer Science Institute se tomaron el trabajo de analizar la estructura de la red internet actual, calcular cual era el consumo de cada una de sus partes y sumar todo para responder a una pregunta que seguramente muchos de los lectores se han hecho alguna vez: ¿Cuanta energía consume Internet? El resultado al que llegaron, hay que aclararlo, es un estimado. Nadie puede decir exactamente cuantos smartphones hay conectados a la red, ni cuantas horas al día dedica el vecino a descargar porno en su PC. Pero se puede conseguir un resultado bastante aproximado a la realidad si se analizan los datos provenientes de los fabricantes de equipos y de los prestadores del servicio o de las empresas de telefonía.

Como sea, Justin y Barath se quemaron las pestañas analizando datos y estimaron que existen cerca de 750 millones de ordenadores, unos 1.000 millones de teléfonos inteligentes y no menos de 100 millones de servidores en todo el mundo. Sumando la energía que consumen todos esos cacharros, la energía necesaria para construirlos, el tiempo medio de vida útil de cada uno, más la energía necesaria para que los routers y torres de telefonía los conecten entre sí, llegaron a un valor: se necesitan entre 170 y 307 Gigawatts para que Internet exista.

Ese valor es aproximadamente el 2 por ciento de toda la energía utilizada en nuestro planeta. Digamos que la existencia de internet no es precisamente gratis en términos de consumo energético, y que probablemente aporta su granito de arena al problema del calentamiento global. Pero hay que tener en cuenta lo que la red aporta a la humanidad. 

La existencia de internet no solo sirve a nuestro vecino (que sigue descargando películas) sino que conecta entre sí a científicos y estudiantes de todo el mundo, permite supervisar redes de sensores remotos y muchas cosas más que de no existir la red, deberían ser conectadas mediante algún otro sistema que -posiblemente- gastaría una buena cantidad de energía para funcionar. Ni hablar si en lugar de realizar una videoconferencia viajas de una punta a la otra del mundo a bordo de un avión privado. Quizás una pregunta que sería interesante responder sea “¿Cuanta energía nos permite ahorrar Internet?”

Y aún hay más: en el cálculo se computan los recursos necesarios para construir esos miles de millones de artefactos, pero es justo reconocer que la totalidad de ellos no se utilizan únicamente con ese fin. Cada smartphone conectado a la red no solo se utilizar para ver los mails sino que también se lo emplea para hablar (de hecho, esa debería ser su función principal), jugar, escuchar música y mucho más. Lo mismo puede decirse de los ordenadores y demás artefactos involucrados. Obviamente, solo se trata de un ejercicio estadístico y que podría servir -ojalá- para que más de un fabricante intentase reducir aunque sea un poco el consumo de sus productos, para que el impacto total de esta maravillosa herramienta que es internet sea lo más bajo posible.


Fuente> ABC


Uso de smartphones e Internet móvil sigue constante en las vacaciones





SANTIAGO.- Los avances en tecnología móvil y una alta tasa de Internet en los celulares de los chilenos, han permitido que la conectividad aumente en el área laboral y que el trabajador esté constantemente conectado, incluso en períodos libres.

Considerando el fin de semana más largo del año con cuatros días de descanso y el fácil acceso al correo desde cualquier lugar, el trabajo es posible en todo momento y circunstancia. Esto se ha convertido en una ventaja, sobre todo cuando labores que se cumplen más en terreno que en oficina. Sin embargo, a la hora de tener que "desconectarse", la maniobra de apagar el celular no es una tarea fácil.

Según un estudio de la empresa de recursos humanos, Randstad, realizado en España, el 28% de los trabajadores siguen pensando en el trabajo durante días de descanso, el 15% sigue pendiente de posibles llamadas de la oficina y un 8% sigue en contacto a través de dispositivos, como celulares o tablets.

Stefania Dallaserra, psicóloga laboral, comenta que el estrés laboral ha subido considerablemente. "Cuando se es el dueño de un negocio, es mucho más alto el interés por saber de la coordinación del mercado, mientras que un funcionario común, puede desligarse más fácilmente del trabajo", señala.

"Finalmente, mientras más alto sea el cargo, mayor preocupación habrá por el funcionamiento constante de la empresa, lo que hace que la persona, no se desconecte nunca de lo que está pasando en la oficina", agrega la especialista.

Según la profesional, los índices de estrés laboral son preocupantes, pero no hay un deseo por desconectarse. Esto se demuestra con el hecho de que muchos ejecutivos tienen ligados sus correos corporativos a sus celulares, lo que no les permite "salir de la oficina".

De los datos recabados por la II Encuesta Nacional de Calidad de Vida y Salud Chile 2006, cuatro de cada diez trabajadores chilenos sufren de estrés laboral y el 28% de la población declaró sentirse "estresada". Esa misma encuesta mostró que uno de cada cuatro chilenos adultos está siendo controlado por casos de salud mental, entre los cuales hay un gran número de estrés laboral.


Fuente> EMOL

Lanzan campaña “Un día sin noticias” en el Perú



“Estamos hartos de ver mentiras publicadas, noticias distorsionadas y cadáveres en las portadas”, así empieza el texto que invita a los ciudadanos peruanos a participar este domingo de la campaña Un día sin noticias. A través de Facebook, se convoca a apagar la TV, radio y no comprar periódicos ni leer notas en la Internet.

La razón: “Probablemente sea solo un acto simbólico, pero servirá para que muchos periodistas y dueños de los medios sientan que hay una parte de la población que ya está cansada del circo mediático”. Cabe recordar que los medios peruanos han sido criticados por la cobertura de la desaparición de un joven estudiante.

También sugieren dejar de seguir a los medios en redes sociales. Y concluye: “Si pasa algo importante, te vas a enterar de todas maneras”.

El evento ya tiene casi dos mil seguidores en Facebook.



El drama de la basura electrónica que los países ricos envían a los pobres





La basura electrónica (e-basura) de los países ricos se recicla en los países más pobres, donde causa gran contaminación y pone en peligro la salud de sus habitantes, según un estudio. Se trata de una denuncia que se viene repitiendo regularmente en los últimos años, y no parece que el problema vaya a solucionarse de momento.

Mientras que los envíos al extranjero de basura electrónica están prohibidos por acuerdo internacional, los autores denuncian que empresarios "sin escrúpulos" envían muchos de estos residuos a África y Asia en contenedores de carga, junto con equipos nuevos, cuya importación y exportación sí está permitida.

Las pruebas realizadas en una escuela cercana a un depósito de residuos electrónicos en el suburbio de Agbogbloshie a las afueras de Accra, capital de Ghana, revelaron una contaminación por plomo, cadmio y otros contaminantes perjudiciales para la salud de más de 50 veces por encima de los niveles libres de riesgo.

En esa zona, donde también hay un mercado, una iglesia y un campo de fútbol, los niños recogen cobre, circuitos, plástico y otra basura de alta tecnología para poder llevar dinero a casa.

El profesor Atiemo Sampson, investigador de la Comisión de Energía Atómica de Ghana y Ruediger Kuehr de la Universidad de las Naciones Unidas en Alemania advierten en su estudio que la mayoría de los residuos electrónicos procedentes del extranjero se quemaron y destruyeron sin las medidas de seguridad adecuadas.

Irónicamente, los expertos señalan que los metales y otros elementos críticos de los equipos destruidos - en gran parte procedentes de Europa y América del Norte- podrían escasear dentro de unos años, lo que aumentaría el coste de televisores de pantalla plana, teléfonos móviles y baterías de coches eléctricos.


Fuente> El Mundo

Danica es el nombre de la habitante 7.000 millones




Asia, el continente donde viven dos tercios de la población mundial, acogió simbólicamente el ser humano número 7.000 millones, una pequeña filipina llamada Danica cuyo nacimiento fue celebrado en Manila y pone de manifiesto los retos planetarios que plantea el crecimiento demográfico.

Los 6.000 millones se alcanzaron en 1999 y la ONU eligió entonces a Adnan Nevic, un niño nacido en Sarajevo, como representante de la efemérides. Esta vez, la ONU optó por no designar a nadie de antemano y varios países tenían previsto anunciar la llegada de su propio bebé.

Danica May Camacho, nacida el domingo, dos minutos antes de la medianoche, en el José Fabella Memorial Hospital, un centro público de la capital filipina, es una espléndida pequeña de de 2,5 kilos. Sus padres, Florante Camacho y Camille Dalura, fueron felicitados por representantes de las Naciones Unidas que le llevaron una tarta.


Fuente> El Mundo

10 consejos para moderar un chat en vivo




Poynter es experto en chats en vivo. Cada semana presentan una conversación con un profesional que brinda interesantes consejos a los periodistas. Las charlas se utilizan a través de  Cover it Live, una plataforma muy buena que permite agregar contenido, audios, videos y tweets.

En un post, Mallary Jean Tenore -quien siempre participa como moderadora de estos encuentros virtuales- compartió 10 tips para organizar un ‘live chat’.

1. Determina el tema

Los temas de actualidad tienden a atraer más particiantes. Si ese es el caso de tu medio, “piensa en qué historias pueden convertirse en buenas conversaciones”.
Puedes encontrar ideas en las secciones de comentarios o en redes sociales. Pregúntate ¿Qué dicen? ¿En qué están confundidos? ¿Qué preguntas tienen?

2. Selecciona tus panelistas
Se trata de profesionales que puedan responder todas las dudas de los lectores. Deben ser personas que añadan valor a la discusión y que tienen contenido especializado sobre un tema.
Por ejemplo, explica, MSNBC.com entrevistó a un corresponsal de NBC sobre la cobertura de la muerte de Muamar Gadafi.

3. Apoya la preparación de tus panelistas
Envíales un email con datos y sugerencias sobre lo que se enfrentarán. Comparte puntos que pueden dirigir el chat. No puede demorarse más de cinco minutos en responder. Tiene que estar atento.

4. Prepárate
Las claves:
Prueba el software que uses antes de iniciar el chat.
Crea un artículo con una breve introducción.
Alista un tag para agrupar todos tus chats.
Piensa en preguntas a los panelistas si no hay muchas dudas.

5. Comparte el evento
Difúndelo en redes sociales. Si es en la tarde, un tuit en la mañana y otro poco antes de iniciar la sesión.

6. Revisa los puntos a tratar antes de iniciar
Llama a tus panelistas o comunícate por chat antes de empezar. La idea es que todo esté claro para ellos.

7. Saluda a la audiencia
Agradece y da la bienvenida a todos. Si no hay dudas, anda enviando alguna consulta a tu panelista. Así se animarán a participar.

8. Busca temas
Organiza el chat de acuerdo a temas. Anda publicando los comentarios que se acercan a esos tópicos. Mantén el orden.

9. Rebotes
Si hay un dato muy interesante, rebótalo en Twitter como una cita y linkea el chat.

10. Evalúa tus estrategias
Al final siempre agrega una encuesta para conocer qué tan bueno resultó el chat en vivo.